jueves, 14 de octubre de 2010

Caos.


Decirte que creo en algo que no estoy segura, convencerte de los albortos, de las dudas reducidas a un arroz, música para dos, convertidas en un tango atroz. Besos marchitados debajo de la almohada, promesas de cuentos de hadas, de finales comiendo perdices debajo del sol, transformadas en vientos del frió amanecer. Creo, igual no estoy segura. No se elije, te elije, entendelo. Escuchalo a Julio, o leelo mejor. Me parte un rayo en mil, lo siento en las entrañas, hasta me duele. Pasa por debajo de mi ropa, por debajo de mi piel, pasa como la nieve por debajo de los pantalones. Y ensima decirtelo acá, donde la música me aturde, la gente baila a un mismo compás, ríe de los mismos comentarios sin fondo.Me dijiste que las caricias terminan enredadas en las sabanas, y las flores enormes, cuando se ven con la luz, son en realidad negras, lucen marchitas. Antes crearon ilusiones, ahora platos rotos, tambores en alguna playa vacía de espíritu, sin espuma en su mar. Son solo pieles que se rozan, vacías de luz. Prendo velas que el viento apaga rapidamente, hasta los focos están quemados, no hay mas solución que sentarme en medio de la oscuridad.
Y te veo allá lejos, sosteniendote con un solo hilo, nuestra ruta cubierta de baches comienza a desmoronarse, y pensar que ni siquiera pude(imos) transitar en ella. Te me escapas por la ruta, corres a toda velocidad y no puedo-quiero alcanzarte.
Convercerte de algo que cada vez parece menos real, suena mas absurdo. Como este reflejo que veo en el espejo, no me creo ubicua, ni lo soy, es solo una imagen, pero me corro (y tal como lo dije) desaparece, esta el vació. Como el que hay hoy en mi, como el nuestro, como vos + yo, mejor así. Y lo rompo en pedazos muy pequeños, ahora solo refleja trocitos de un cielo oscuro tapado por un techo que comienza a desmoronarse, pero se que el cielo tampoco esta ahí, sus rayos entran y salen corriendo del miedo que inunda esta habitación.Ya todo comienza a perder su sentido, quiero, intento creer en eso que hablaba hace unas horas aquel hombre pasado de tragos, los tragos siempre traen historias del corazón. Pero las voces aturden mi cabeza, las sombras corrompen los cielos, me llevan al infierno. El cenicero rebalza y el sueño sigue estático, las luces comienzan a cesar, no llegues, no vengas, no hables, no escribas. Prefiero que sigas en el mundo de los espejos, donde te tengo, impalpable, intocable, frío, vacío, y donde nos separan abismos gigantes. No te muevas, trata de no hacer ruido, trata de no despertarte antes que decida indecisamente irme, así cuando mañana te levantes no estaré a tu lado, vos mejor dormí, seguí haciendolo. Yo no puedo convencerte de algo totalmente absurdo, irreal a mi pensar. Igual no te equivoques, no niego que existan los vampiros de las noches de soledad, somos eso, pero somos solo eso. No te confundas, ni me mires con los ojos brillantes, a estas horas no creo un solo gesto, ni una sola palabra, ni siquiera de mi boca. Si te busco, es porque te siento lejos, del otro lado del parque, de la habitación, de la casa, del pasillo, y de la montaña, de la calle y de todos los bares. Quieto. Pensativo. Fuera de todos los alcances, fuera de mis alcances, lejos de mi silla, de mi cama, al otro lado del vidrio, apenas puedo reconocerte. Y pensar que con solo algunas palabras rompo el hechizo, entonces ¿cuál es el remedio? solo encuentro a Enfermedad. Que ya ni siquiera hace que vuele de fiebre, ya no corrompe mi cuerpo, no lo vas a entender, no lo vas a poder ver. Es mi alma, es mi espíritu, mi centro que no lo puedo encontrar por ningún lado, tal vez quedó olvidado en alguna almohada, en algún recuerdo sin rostro, enredada en algunas sábanas, siento desgastada, y eso no es y punto, o su común denominador, no lo voy a explicar, no vengas con palabras sin sentido, con preguntas absurdas, ya te lo dije. Para mi son solo gotas que corren por tu cara, que dibujan raíces de melancolía, de gritos sin palabras en tus mejillas. Como si fuera tan fácil decir esas simples palabras, puede serlo para quien tiene un papel, un contrato, o un cuadrado de cemento, pero no para la mayoría (o la minoría, a esta altura no lo sé). Ya lo dije, no hay quien me convenza, ni con, ni con, ni con, no lo creo.
Te imagino sentado, observando desde el recuerdo, recordando las miradas, mirando por encima de tu ombligo. Vos lamentando, y yo sumida en el olvido de un pasado sin historia, vos por no creer, por intentar convencer de que la magia era solo parte de mi imaginación, yo por querer disfrazarte de algún mago que pertenecía a otro cuento.
Y si, existe, alma, vida. Vida-muerte-vida (dicen los lobos). Flor+beso. Golpe, que no te dure, que sane el reloj que palpita justo debajo de tu hombro izquierdo, donde por cierto, en el mismo lugar, al costado de tu cabeza, no veo ninguna luz. Nada abstracto, anatomía pura. Para que creas, para que entiendas -para que me creas, para que me entiendas- . Dicen, you, wish, I, were, there? here! How. How? Rosa (melodía de fondo). Trastienda y superstición, ¡podría darle tantos nombres poéticos! como para que sirva de algo, tal vez sea quien llene el último estante de la biblioteca, rodeada de seres legendarios y mas vivos que nunca, ¿cuánto debería esperar? no lo sé, nunca lo sé. Podría marcharme al otro lado del planeta quizás, ni te enterarías. No te preocupes, tal vez andas perdido entre los campos, entre las cuerdas, o mirando las luces de alguna ciudad. Y tal véz yo me cansé de tus melodías, tus letras, tus discursos, tal vez yo me rodee de montañas, y decida mi propia felicidad. Tal vez lo mio no sea compartir vida, solo retazos de ella, recortes sin pasaporte de ella.
Hoy me veo en la bruma, hoy no me encuentro, pedazos de mi quedaron entrelazados, escondidos, encerrados, en algún armario. O en alguna habitación, y en un baño, y en otra habitación, y en una silla del parque. Sofocada por faltas de pinceladas, de algún gesto sencillo en el momento indicado, y de vientos cuando el sol se esconde. Necesito encontrar razones que encandilen mi mirada, que creen música en la oscuridad de la habitación, que tropiecen con jugos, y yerbas, y risas. Que acompañen dando la mano, entrelazando los dedos, haciendo palpitar corazones rojos, verdes, y violetas. Eliminando máscaras y tonos oscuros, moviendo las nubes creadas con la imaginación de mentes reunidas para los fines mas locos que podríamos encontrar, o por simple bienestar, reunidos por una misma búsqueda de plenitud, de elevación, de movimiento del cielo que yace en todos los costados de nuestro cuerpo, por crear, por ayudarnos a soñar, a encontrarnos en calles inhóspitas, a moldearnos según nuestro antojo, tal como los muñecos de arcilla, esculpirnos, modelarnos, ensamblarnos, y volver a la vida. Ser tu-yo ser mi-o-no. Seria mejor Ser, y lo dejo todo, me voy a la cima y tiro toda clase de tonterías, de pensamientos, de esto que me sofoca, cuesta abajo, las elimino, y te comparto algún chocolate, y un vino tinto, saco la bandera blanca y me rindo en tus brazos, y dejo que bajes tus espadas y te rindas entrelazado con mi cuerpo, con mi alma, con mi, con yo, con vos, y con nosotros. Con nosotros bajo el árbol, y con nosotros en las nubes, con nosotros en el sol, y con nosotros en colores de témperas, acrílicos, crayones, marcadores, y hasta nosotros en colores de oleo, de telas, bastidores, maderas, y muchísimos papeles. Pero me rindo, y acá rendida espero que levantes tu bandera.

4 comentarios:

Andrés dijo...

¡Te entiendo! De alguna forma extraña tus palabras describen mi instante, como si la hubieras escrito estando en mi cabeza. Me encanta esa pelea, esa indiferencia, esa necesidad del uno del otro y a la vez la libertad. La oposición aparente entre ser libre y amar que se resume con una bandera blanca. Rendirse. Me encantó tu texto, simple.

Maria Mercedes dijo...

Es uan relación amor-odio con ciertos aspectos de nuestra vida, y el que describís es sinceramente, el mas adyancente de todos. Me encantó éste texto! suerte, te sigo.

Anónimo dijo...

ese desgarro lo senti. llore con este texto.
groso

María Gabriela dijo...

" Si te busco, es porque te siento lejos, del otro lado del parque, de la habitación, de la casa, del pasillo, y de la montaña, de la calle y de todos los bares. "

Distante. Puede estar al lado, pero no estar a la vez. Me hace acordar a esos sueños en los que uno grita y los demas no te escuchan por mas que vos te aturdas con tu voz.
Extrañaba pasar por aca, y sabía que no me iba a arrepentir de hacerlo! Un beso enorme